Friday, October 3, 2008

TODO AMOR

Sandra trabajaba en una productora, acababa de terminar el spot para una empresa de dinero rápido, la letra pequeña la habían incluido, por sugerencia suya, para evitar demandas. Hay que ver que condiciones más duras, la gente cómo llamará a estas cosas.

Viendo en su casa, un reportaje sintió pena, por la pobre gente a la que estafaban, estaba conmovida. ¡Qué injusticia! ¡cómo el gobierno puede permitir esto! exclamó mirando a su marido, que asintió.

Al día siguiente, se fua a su trabajo, otra vez, el curro, qué coñazo.

Sandra, a ver si me terminas el guión para la presentadora del juego de las palabras de por las noches de la televisión, dijo su jefe.

-¡No te preocupes!, respondió.

Para Sandra, el deber y la Ética del trabajo era lo primero, luego colaborar con una ONG, en fín, todo amor.

DINERO AHORA YA INMEDIATO

Juanita, se levantó de la cama, encendió la televisión, pensó que lo mejor sería volver a empezar.

En esto, se fijó en un spot, le prestaban 3.000 euros sin hacer preguntas, ¡qué majísimos!, aunque había visto un anuncio, a la salida del mercado, un volante, una cuartilla donde se anunciaban los servicios de un particular, que siempre es preferible, que le prestaba el dinero que necesitaba, a cambio de un mero trámite, avalaba con la casa, ¡nada más!.

Decidió lanzarse al vacío, empezar una vida nueva, llamó, se lo concedieron, claro, qué simpático, firmó un par de papeles, meros formalismos le dijo, ya tenía los 12.000 euros que le posibilitarían seguir saliendo con sus amigas, echar gasolina, pagar la hipoteca, irse de vacaciones. ¿Por qué no hacéis lo que yo?, comentaba radiante a sus amigas, que yo de esto sé.

Pasaron los meses, seguía en paro, el dinero se acabó, el simpático particular le reclamaba 24.000 euros, y si no pagaba en un mes, se quedaría sin casa, como decía el contrato que había firmado. Iba a perderlo todo.

¿Por qué me pasa esto a mí? Tendré que empezar de nuevo, sin nada, sin piso, sin dinero. LLamaré al teléfono que viene en la televisión, que me prestan sin preguntas, parecen muy serios.